Te invito a pensar en un problema que tengas. Ese que tanto te agobia.
Notas cuánto te molesta. Es increíble que tuvieras que pasar por eso, o que tengas que volver a pasarlo.
Ahora, te pregunto, este problema ¿lo tienes ahora? Quiero decir, ¿está pasando en este momento, mientras lees, mientras estás sentado?... O ¿es algo que puede pasar, o que ya pasó?
Entonces, ahora mismo, este problema está en tu mente ¿no?
Digamos que te estás pre-ocupando. Tu mente se está ocupando de algo que todavía no sabemos si va a pasar seguramente. Puede que pase, o puede que no.
Lo que si es seguro, que esta pre-ocupación te está generando un estado de molestia, angustia, te consume. Parece que cuanto más lo piensas más te agota.
Te propongo que le quites atención a este problema y recuerdes algún problema similar pero del pasado. Algo que pensabas que era imposible de superar o resolver, pero simplemente lo hiciste. Si estás aquí, vivo es porque encontraste una solución, ¿no?
Recuerda ese momento, recuerda que te generaba la misma molestia.... Ahora, avanza en el tiempo y simplemente piensa en el momento que se solucionó. Puedes notar esa sensación de alivio, de tranquilidad, puedes sentir como ese gran peso se va.
Pues, esta es la sensación que debes generar cuando aparezca un nuevo problema.
Ya lo decía Einstein: "No podemos resolver problemas pensando de la misma manera que cuando lo creamos."
No hay comentarios:
Publicar un comentario