miércoles, 3 de septiembre de 2014

Ejercicio 1: Vamos a observarnos


Observarse a uno mismo, es una tarea que no hacemos normalmente. A no ser que tengamos algún dolor, o algún defecto que no nos deja "vivir".

Tendemos siempre a observar lo que nos rodea. Catalogamos constantemente, distinguimos, diferenciamos, clasificamos formas, colores y sonidos. Pero te pregunto, ¿te has observado hoy? Si, a ti mism@. Completamente.

Es algo muy sencillo, pero que requerirá unos minutos. Es un ejercicio interesante, porque muchos de nosotros no nos conocemos.

Mientras sigues leyendo, te invito a que sientas tus pies. La postura que han adoptado, si tocan o no tocan el suelo. Seguidamente vas subiendo tu atención a las piernas; la temperatura que perciben. De ahí pasa a tu abdomen; observa sus movimientos. "Sube" con la inspiración y "baja" con la espiración. No intentes modificarlo, simplemente observa.

Tu pecho hace un movimiento similar, si prestas atención podrás sentir los latidos de tu corazón... ¿Lo sientes?

Y tu espalda, ¿qué postura tiene?, si no es la más cómoda, cámbiala.

Puedes sentir tus brazos, tus manos. A veces, cuando prestas atención parece como si un calor se apoderase de la zona a observar. Como si tu atención llevara calor consigo.

Tu rostro, tu cabeza descansan sobre tu cuello. Puedes moverlo para buscar una sensación agradable.

Esto es simplemente un recorrido. Puedes realizar este ejercicio antes de acostarte, o en cualquier momento que quieras "parar" del mundo exterior. El tiempo en cada zona lo escoges tú.

Disfruta de las sensaciones. Disfruta de ti mismo.

Si quieres compartir tu experiencia, ya sabes ;)



No hay comentarios:

Publicar un comentario