miércoles, 24 de septiembre de 2014

Cómo actuar ante un problema

Preguntas que me debo hacer ante un problema

- ¿Qué es lo que me está pre-ocupando?
- ¿Está ocurriendo ahora? O es algo que puede ocurrir en unos días, meses. (No me refiero a la preocupación, que seguramente la tienes ahora, sino al problema).
- ¿He pasado por un problema de similar características anteriormente?
-¿Se ha solucionado el problema anterior?
-¿Puede que esté frente a un problema que se repite?
- ¿De qué forma actué la última vez?
- Teniendo en cuenta, que si sigo haciendo lo mismo tendré iguales resultados, ¿por qué no pruebo con buscar otra solución?
- Ahora no veo la solución, ¿será porque estoy mirando de muy de cerca?..
Voy a alejarme un poco. Veo mi vida desde arriba. Sigo subiendo, me alejo un poco más. Un poquito más.
- Mmm ahora, ¿Qué veo?

Quédate ahí mirando. Simplemente observando. Observa tu entorno. El orden en el que todo se mueve. Intenta mover esta imagen a un momento en el pasado. Ese día que tenías un problema similar. Adelanta hasta que llegó la solución.
¿A qué no vino desde el sitio que estabas esperando? Apareció de repente, sin esperarla.

¿Lo oyes?
Escucha atentamente…..

”Todo pasa por algo, todo es para bien, hay algo en esto de lo que debes aprender”

Ahora que ya has dejado de pensar en eso que te pre-ocupa, ves a realizar algo que te encante. Bailar, cantar, caminar, dibujar, hablar con alguien; da igual lo que sea, ves y hazlo.

Desconecta del problema lo suficiente para que la solución te coja desprevenid@.

Que tengas un buen día y una feliz existencia ;)

Nota informativa: los “problemas” en realidad son pruebas. Pruebas para romper nuestros esquemas, nuestros límites, para abrir nuestro nivel de consciencia.
A veces ese malestar aparece para que tomemos cartas en el asunto, para que cambiemos aquello que no nos gusta.
Seguramente nos habremos desviado del camino y el problema aparece para encaminarnos.
Si tomamos el problema como un castigo, o nos ponemos en el papel de víctimas, no podremos nunca llegar a la solución.
¿Y si nosotros mismos somos los que hemos atraído ese problema para despertar?
¿Y si esta situación no hace más que sacar a la luz esa fuerza y lucha que tanto esperaba ver?
Sobretodo, no dejes de pensar en el problema como tu amigo, tu prueba, tu examen.

En el caso de que se repita, será que el camino que elegiste no era el más adecuado para ti.

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