lunes, 8 de septiembre de 2014

Ejercicio 2: Respiración consciente

"Yo no me sé relajar"
"Yo no tengo tiempo"
"Yo no puedo meditar"

Todos, alguna vez, hemos dicho algo así....

Lamento llevarte la contraria, no es verdad. Todo depende de lo mucho que quieras hacerlo. Y, sobretodo, de lo que entiendas por relajarte o meditar. Antes que pienses nada, te afirmo: no es dejar tu mente en blanco. Es, más bien, convertirte en el observador. Como si fueras el espectador de tu propia película mental.

Así que para los que quieran empezar, pero sin decir que meditan o se relajan, aquí va un primer paso...

Respiración consciente.

Durante un minuto al día, hazte consciente de tu respiración. Obsérvate. Seguramente tendrás "inconvenientes" para aguantar un minuto, registra cuales son. Sería ideal que apuntaras en una libretita qué es eso que no te deja ser consciente de tu respiración por un minuto.

Recuerda que eres el espectador, no intentes modificarla, aunque verás que solamente por observarla la modificarás.

Disfruta de este minuto. Y repítelo las veces que quieras. Este ejercicio puede ser muy beneficioso en momentos de tensión, puedes rebajar el nivel de nerviosismo solamente quitando el foco de tu atención del motivo del enfado, y centrarlo en tu respiración. 

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