sábado, 6 de septiembre de 2014
¿Eres consciente?
Consciente: Que siente, piensa y actúa con conocimiento de lo que hace.
Ahora que ya sabemos qué significa, vuelvo a preguntar: ¿Somos conscientes?
Obviamente no. Digamos que la mayoría de nuestros actos no lo realizamos conscientemente. Ahora mismo, dónde tienes tus manos, tus pies, la postura de tu columna, no lo has "elegido conscientemente"; simplemente te has dejado llevar.
Ésta es una capacidad, el realizar cosas sin ser conscientes de ellas, que nos ayuda en el día a día.
Cuando algo es nuevo, algo que debemos que aprender, prestamos toda nuestra atención a ello; y una vez que ya está aprendido simplemente lo realizamos automáticamente.
Es un buen mecanismo. Ahorramos mucha energía de esta manera. Y, gracias a esto, también somos capaces de realizar varias cosas al mismo tiempo.
El problema aparece cuando todo lo realizamos de esta forma. Hay cosas, que hemos aprendido, que no son beneficiosas, pero que, aún así, las seguimos realizando.
Pensemos en un hábito no beneficioso, un vicio.
La primera vez que lo hicimos eramos conscientes, pero luego con la repetición fuimos automatizando este comportamiento.
Digamos que llega un día que queremos deshacernos de él, ya que nos damos cuenta de que no es bueno para nosotros; el único camino es volver a hacerlo consciente.
Pero, ¿cómo se hace?.
La primera herramienta es la observación. Observarnos cuando realizamos algo, llevar nuestra atención a el comportamiento, el momento en qué lo realizo, cómo me siento antes y después de realizarlo.
Esta observación, te llevará a la causa de este hábito, y qué está sustituyendo. Una vez que lo tengas, ya serás capaz de sustituirlo por algo que conscientemente sí quieras para ti.
Vivimos en una era de manipulación constante. Desde la comida que comemos, hasta la ropa que usamos, pasando por cómo caminamos, están "marcados". Digamos que el pensamiento es: "Si quieres ser aceptado por tu entorno, debes hacer esto; si no lo haces, serás excluido."
Visto así, parece una estupidez. Y, puede que pienses: "yo no me dejo llevar por lo que hacen los demás, ni por lo que me dice la publicidad".
Lamentablemente, el marketing es una ciencia bastante exacta, qué conoce nuestros mecanismos y nuestra forma de aprender. Y sabe perfectamente que por repetición aceptamos. Un ejemplo: imagina que vas al supermercado a comprar galletitas, tienes dinero suficiente para comprar la que quieras; ¿cuáles son tus criterios para escoger? ¿puede que "el que salga en la televisión" te influya positivamente?
Hoy en día, nuestra "felicidad" está marcada por personas que ni siquiera conocemos. Es como si alguien hubiera escrito un manual. Y, lo peor de todo es que nosotros sabemos perfectamente qué debemos hacer o ser para tener esa felicidad. Lamentablemente nuestro interior, muchas veces nos dice lo opuesto.
Así, que te invito a que traigas consciencia a tu vida, escuches a tu interior, observes tus comportamientos.
Y simplemente seas feliz a tu manera.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario