Lo estático nos aporta seguridad; o por lo menos eso queremos pensar.
Nos gusta creer que algo durará para siempre.
Hacemos constantemente contratos para mantener lo que estamos viviendo ahora. Casamientos, contratos de trabajo fijos, hipotecas, entre otros. Todo esto nos aporta una seguridad ficticia, pero a la cual nos aferramos. "Juntos por siempre".
Deseamos perpetuar la juventud. Nos aferramos a etapas, personas, situaciones.
Tendemos a planificar con mucho tiempo de antelación... Idealizamos, programamos.
Pero la gran pregunta es: ¿de dónde sacamos esta descabellada idea? ¿Quién realmente quiere vivir sin sorpresas, sin cambios de última hora?
Nosotros mismos cambiamos constantemente, desde que salimos del vientre de nuestra madre.
Ya lo decía Heráclito: "Lo único permanente es el cambio"
"Yo soy yo desde que nací, pero no pienso igual, no siento igual, mi aspecto físico no es el mismo; por lo tanto yo soy el cambio constante."
Seguimos vivos a pesar de tantos cambios. Tenemos una capacidad innata de adaptarnos al medio.
¿Por qué tenemos miedo a los cambios? Los cambios es lo que nos hace crecer.
El aprendizaje viene siempre de algo nuevo. No podríamos aprender de algo que fuera siempre igual, o que nos generará lo mismo siempre.
Si no existieran los cambios, o los riesgos la vida no sería divertida.
¿Dónde iría esa sensación previa a una decisión?: "¿Qué hago? ¿Lo hago o no? ¿Qué pasará?"
Y, ¿la sensación de después?: "Ah! al final salió todo bien, no cómo esperaba pero mejor así!"
La seguridad verdadera es la confianza del ser, confianza en uno mismo y en nuestra capacidad.
Lo estático es simplemente una ilusión. Despierta!
Sal de tu zona de confort ya! Ves a disfrutar de la vida!!!
No hay comentarios:
Publicar un comentario