
"Se puede conocer a una persona por lo que habla de los demás que por aquello que los demás dicen de ella."- Leo Aikman
Hace tiempo fui a terapia para tratar mi relación con mi madre. Me sentía tranquila y en confianza, así que aproveché para explayarme. Dí detalle a detalle todo aquello que no soportaba de la persona que me trajo al mundo.
¿Perdona? ¿Me estás diciendo que yo hago eso? Por favor, sino me gusta o no lo soporto es porque yo jamás lo haría!
Me fui de la consulta con un regusto amargo y bastante decepcionada; aunque ya era tarde, mi mente se había quedado con esa pregunta, y no cesaría hasta encontrar la respuesta...
Con el tiempo logré entenderlo; y si, efectivamente, hacía lo mismo que mi mamá ;).
Digamos que éste fue el primer paso; ya que como el resto de los mortales, (por suerte o por desgracia) conozco a muchas personas que no me gustan como actúan.
Y, ¿por qué digo por suerte? Porque gracias a ello me conozco, aprendo de mí. Son pistas. Son espejos.
Es mucho más fácil "ver la paja en el ojo ajeno", parece que estuviéramos programado para ello. Lo difícil es verlo en nosotros mismos. Por norma general, nuestro ego no nos lo permite.
Si algo huele a "lo estás haciendo mal" sacamos toda nuestra artillería para frenar eso.
A veces pienso que intentar cambiar a alguien o simplemente criticarlo es como mirarte en espejo, ver que hay una mancha en tu rostro e intentar limpiar el espejo....
Menos mal que estamos evolucionando. Cada vez nos observamos más. Escuchamos más. Esperamos antes de dar nuestra opinión. Escuchamos de verdad, no como antes, que íbamos pensando qué contestar mientras el otro está hablando.
Así que a partir de ahora, cuando te sorprendas criticando a alguien simplemente observa objetivamente. Estás recibiendo información valiosísima!!
Cuando acabé, la terapeuta me hizo una pregunta:¿crees que algo de lo que no te gusta de ella lo puedes encontrar en tí?
Una vez aceptado esto, trabajado, y asimilado, mi relación con ella dio un giro super positivo.
Somos perfectos, los imperfectos son los otros. Nos vemos en derecho de criticar, de aconsejar; pero difícilmente dejamos que nos critiquen de buenas a primeras.
"Nadie es quién para decirme lo que hago mal, y menos tú que eres incapaz de blablablabla" - He aquí el bucle infinito del espejo mágico....
No hay comentarios:
Publicar un comentario