Esta pregunta la llevo arrastrando desde hace mucho tiempo.
Estoy rodeada de seres maravillosos, poderosos, capaces de realizar todo lo que quieren. Pero como no creen en ellos mismos, se sienten perdidos.
Yo veo su luz, pero, a pesar de que se los digo, no se lo creen.
Los entiendo, comprendo su forma de ver la vida, su forma de relacionarse. Pero también conozco su esencia. Siento su amor. Veo su potencial. Y casi puedo tocar la hermosa energía que desprenden.
Intento llamar su atención, pero nada, no lo creen. Están ofuscados en ese pequeño reflejo de sí mismos.
Paradójicamente, creen todo lo contrario a la verdad. Creen que son pequeños, frágiles, que están solos, que no pueden cambiar su vida, que merecen la poca abundancia que tienen, que son culpables, que no deben confiar en otros seres, que son un cuerpo mortal destinado a nacer, crecer y morir, que son víctimas de enfermedades incurables y que ellos nada pueden hacer al respecto.
Parece de locos. Semidioses que no ven lo que son.

Lo mejor, es que poco a poco vas despertando. Poco a poco te escuchas más. Ahora sabes que eres el responsable y el beneficiario de tu vida. Reconoces tu valiosa capacidad de cambiar todo aquello que quieres. Cada día te amas un poco más.
"Tú la luz. Tú la lámpara"
Despierta, obsérvate y alégrate. Todo fue un sueño. Sigues siendo igual de poderoso.
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