¿O cuando alguien cercano a nosotros está cercano a la muerte?
Instintivamente nos entristecemos, nos da pena.
Y automáticamente esa persona se convierte en buena. Bueno, no para todos. Muchos tienen memoria, y guardan todos aquellos momentos dolorosos en el rincón de los recuerdos. No les parecería justo perdonar solamente porque se estén muriendo.
Creo, sinceramente, que esto no es algo "natural" sino que es algo aprendido.
Aprendemos a ser rencorosos.
Cuando somos niños podemos pelearnos y discutir con algún amigo, incluso nos pueden pegar, pero como somos puros, el enfado nos dura el tiempo necesario. En nuestra niñez no existe la venganza. De pequeños no somos justicieros.
Eso lo aprendimos. Nos lo han enseñado.
Ahora "sabemos" lo que está bien y lo que está mal. Somos "justos". No perdonamos, guardamos y echamos en cara. Esto es mucho más serio y real.
Por suerte, hemos aprendido a discernir. Y, nos dimos cuenta que el dolor, el rencor nos hace mal.
El cuerpo es sabio, y si hay mucho rencor dentro te enfermas. Tu cuerpo sabe perfectamente que el rencor es tóxico. Porque no es natural. Es lo más artificial que existe.
Y si todavía piensas en alguien con rencor, al que te es imposible perdonar te propongo un ejercicio.
Imagínate que estás en un cine; y que en la pantalla están proyectando la película de la vida de esa persona que tanto te molesta.
Tu simplemente eres el espectador.
De repente la película se para en el momento que tanto daño te hizo. Observa cómo te sientes.
Ahora, automáticamente, esa película empieza a retroceder, y te lleva a otra parte de su vida, en la que seguramente esa persona (que tanto te lastimó) te aportó amor y comprensión. En el caso de que no exista este momento, se parará en un momento de simple simpatía.
Esa película sigue proyectándose hacia atrás. Y puedes ver cómo esa persona también fue un niño, que cómo tu aprendió de sus mayores, de sus experiencias. Observa que esa persona absorbió ciertas creencias que ahora pueden perjudicarle. Pero cómo era un niño las aceptó sin rechistar.
La película llega a su fin en el momento que ves como ese ser humano nace. Qué sorpresa! También fue un bebé. Es muy difícil que todavía sigas teniendo odio hacia un bebé...
En el caso que el dolor sea muy grande. Lleva el foco de tu atención a ti. Piensa en una vez que hayas actuado mal. Pregúntate por qué lo hiciste y para qué. ¿Desde antes tenías la predisposición de lastimar? ¿O simplemente no mediste las consecuencias de tus actos?
Se sincero contigo mismo. Perdonar a los demás es perdonarse a si mismo. Entender que no ha habido pecado. Que todos somos capaces de cometer errores. Y que el mejor peso que te puedes quitar de encima es el del rencor.
Yo soy libre de sentir, libre de actuar y libre de pensar.
Yo decido perdonar.
Decido sentirme libre y amar más allá del dolor.
Por eso, hoy, que tengo una persona muy amada que está llegando al fin de su camino en la Tierra recordaré cada uno de esos momentos que me aportaron amor. Proyectaré la película y pondré pausa en los momentos alegres, de aprendizaje. Y rebobinaré las veces que hagan falta para que los "malos momentos" sean simplemente momentos diferentes.
Yo soy libre de elegir dónde poner mi atención y creo que esto es lo más justo para mí y para todos..
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