martes, 16 de diciembre de 2014

Íbamos perdidos

Pensábamos que todo iba de competir, de ser mejores. Nos centramos en destacar. 
Pensábamos que todo iba de acumular cosas, cuantas más mejor y cuanto más caras más afortunados seríamos.

Y nos perdimos. Nos perdimos lo básico. Nos enredamos. 
No valoramos lo importante. 

Pensábamos que todo iba de hacer y en realidad iba solamente de ser.

Si hubiéramos sido observadores lo hubiéramos aprendido enseguida, pero íbamos muy rápido.

Esquivamos las miradas, agachamos la cabeza e intentamos no acercarnos mucho. Qué equivocados estamos! Ahí está la mágia! Justo ahí. En el otro.

No perdamos más tiempo! Aguantemos la mirada hasta que esa sensación te recorra el cuerpo.
 
Esa que más o menos expresa: "ese ser vale lo mismo que yo. Lo amo solamente por lo que es, no por lo que tiene, ni por lo que hace. Simplemente lo reconozco. Y soy tan afortunado de verlo. A través de él me reconozco a mi mismo. Ambos partículas de Dios. Gracias."

Ese es el gran sentido de nuestra existencia. Sólo así evolucionaremos. Amando. 

Pensábamos que todo iba de números y estrategias...y sólo iba de Amor.

1 comentario: