- Hola, gracias por atenderme, hace mucho que quería contactar con alguna de vosotras. Me interesa mucho vuestro punto de vista.
- Encantada de estar aquí! La verdad es que para nosotras es un placer también.
- Sé que te queda poco tiempo de vida, cómo estás?
- Si, es verdad, dentro de poco dejaré este cuerpo; pero estoy feliz. Como siempre. Sé que pronto volveré.
- Crees en la reencarnación?
- Claro, igual no de la misma forma que tú; pero sé que volveré, y eso me da la Paz que tengo.
- Bueno, cuéntame cómo ha sido tu experiencia aquí.
- Ha sido estupenda, desde el primer momento. Somos muchas, y trabajamos al unísono, nos respetamos, nos ayudamos. Siempre me sentí segura.
- Tengo entendido de que hay diferentes grupos aquí; ¿nunca han tenido conflictos?
- ¿Conflictos? (Ríe) Perdón, pero nosotras no tenemos objetivos individuales, sabemos que nuestras vidas están unidas y por eso siempre tenemos presente que formamos parte de algo más grande. Si hay algún problema, o alguna de nosotras no está bien, la ayudamos, la acompañamos. La vida de otro ser es igual de importante que la nuestra; incluso si ese ser se ha desviado se su misión.
- La misión, eso quería preguntarte...¿Cómo sabes cuál es tu misión?
- Es algo que es dificil de explicar, nacemos con ella. Sabemos lo que tenemos que hacer, resonamos con la misión. Hacemos lo que sentimos y eso justo es lo que debemos hacer.
- ¿Crees en Dios?
- Creo que pertenezco a algo más grande, donde mi consciencia no es capaz de llegar, pero mi intuición si lo siente.
- ¿Tienes miedo a la muerte?
- No, para mi la muerte es un paso más. Vivo el momento, el ahora, no tengo miedo, no hay nada que temer.
- ¿Podrías decirnos tu nombre?
- Los nombres son etiquetas, prefiero decirte que soy una de las tantas células de tu cuerpo; somos millones, y nuestra misión es tu bienestar y supervivencia. Te damos las gracias por escucharnos. Nosotras somos un ejemplo de que si se puede cooperar para un objetivo superior.
No hay comentarios:
Publicar un comentario