Me gusta pensar.
Me gustan los libros de pensar, las pelis de pensar, las fotografías, dibujos, canciones, bailes...
Me gusta la gente que piensa y la que me hace pensar.
Nuestra mente es una gran clasificadora, somos capaces de clasificar por edad, por raza, por color de pelo, por vestimenta.... Pero realmente ¿eso es información que nos podría guiar a conocer a alguien de verdad?
Sinceramente, piénsalo.
... Si solamente tuvieras una pregunta que hacerle a esa persona que tanto quieres conocer, ¿qué le preguntarías?
Y se me ocurrió "la pregunta": ¿En qué crees?
Es una pregunta trampa, ya que es taaaan abierta que la persona tiene que reflexionar antes de contestar. Si te gusta observar, podrás ver que cuando la hagas esa persona empieza a moverse, primero los ojos, luego las manos y puede que también el cuerpo. Lo primero que dirá es: ¿Qué? ¿En qué creo?... ehhh... no se..
Aquí viene lo bueno, has de ser paciente. Su cabecita ya empezó a funcionar... al principio dirá solamente palabras, hasta que de repente conectará con la idea... y seguramente (si eres lo suficientemente paciente) podrás escuchar eso que tanto esperabas.
Pero, ¿para qué me sirve esto?
Para conocer profundamente a una persona, para saber sus gustos, sus creencias, sus ideas, su forma de entender el mundo; para saber en quién o quiénes confía, etc.
Es una pregunta abierta, no busca respuesta concreta, es una pregunta de pensar :)
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